Se trata de un trastorno que se manifiesta en la dificultad para escribir las palabras de manera ortográficamente adecuada. La disortografía se diferencia de la disgrafía en que los errores que la definen en ningún caso son de tipo grafomotor, aunque el sujeto pueda tener además una problemática grafomotora implicada.
La disortografía presenta distintos niveles de gravedad que oscilan entre uno leve y otro grave. El grado leve se manifiesta por omisión o confusión de artículos, plurales, acentos o faltas de ortografía debido a desconocimiento o negligencia en las reglas gramaticales. Se considera grave cuando existen dificultades relacionadas con la correspondencia fonema-grafema y aparecen errores de omisión, confusión y cambio de letras, sílabas, palabras, adiciones y sustituciones
Para tratar este problema es muy importante hacer un diagnóstico certero de cuándo se está produciendo y distinguir entre lo que es una mala ortografía referida a la articulación del lenguaje en niños que cometen faltas sintácticas corrientes, de un cuadro disortográfico en niños con retraso en la lectura y escritura.
Los niños con trastornos disortográficos tienen problemas para deletrear las palabras y cometen errores como intercambiar letras entre sí dentro de una palabra, reemplazar letras por otras que son fonéticamente parecidas y escribir unidas varias palabras o separadas las sílabas de una misma palabra. También es frecuente cuando los niños tienen una pronunciación deficiente, que escriban las palabras tal y como ellos la pronuncian.

CLASES DE DISORTOGRAFÍA
Es muy importante para el diagnóstico y tratamiento correcto de la disortogarfía, saber de qué tipo estamos hablando. No obstante, es muy frecuente que se den varios de estos tipos simultáneamente en una misma persona.
Dependiendo del concepto o área a la que afectan se han establecido los siguientes tipos de disortografia:
Cultural: Es la incapacidad para aprender las normas de ortografía por determinantes ambientales.
Semántica: Se produce cuando se altera el concepto de las palabras, produciéndose uniones de palabras distintas o separaciones dentro de una misma palabra.
Dinámica: Dificultades de tipo gramatical, como alteración del orden de las palabras dentro de una oración, descoordinación entre género y número, etc.
Visoespacial: Está relacionada con la percepción visual, intercambiando letras de escritura parecida como la "b" por la "d", la "m" por la "n" la "p" por la "q", etc.
Perceptivo-cinestésica: Relacionada con la articulación de fonemas y la audición de éstos, se sustituyen algunas letras por otras de sonido parecido tanto cuando se habla como cuando se escribe.
Temporal y disortocinética: Relacionadas con el ritmo y secuenciación fonemática, que provocan también errores en la unión y separación de las palabras.
CAUSAS DE LA DISORTOGRAFIA

Causas de tipo intelectual: la presencia de este tipo de dificultades entorpece ante todo la adquisición de la normativa ortográfica básica, aunque probablemente no resulte la causa más relevante, si que puede llevar asociado otro tipo de dificultades que si resulten claramente relevantes como el procesamiento de la información.
• Causas lingüísticas: las dificultades en la adquisición del lenguaje, ya sea de tipo articulatorio o bien en lo referente al conocimiento y uso del vocabulario. Las dificultades articulatorias pueden dificultar la correcta percepción del sonido y por tanto presentar dificultades en la correspondencia con su grafismo. Por otra parte, el conocimiento del vocabulario implica el recuerdo de su forma, es decir, de cómo se escribe una palabra determinada.
• Causas de tipo pedagógico: en ciertas ocasiones el método de enseñanza de la ortografía puede resultar poco beneficioso en función del estilo cognitivo del/la alumno. El recuerdo de la normativa, por su escasa significatividad puede resultar poco adecuado para muchos alumnos.
• Causas perceptivas: como apuntaba anteriormente, el procesamiento visual y auditivo de la información resulta clave en el desarrollo de la disortografía, resultando claves en este sentido:
o La memoria visual
o La memoria auditiva
o La orientación espacial
o La orientación temporal
DETECCIÓN:
Las producciones escritas delatarán los errores cometidos por el niño, y Para no confundirlo con un error de escritura, el docente deberá tener claro que se manifiesta como una particular dificultad para la expresión Lingüística gráfica, conforme a las reglas del idioma es importante detectar, que clase de disortografía es, para luego articular el tratamiento adecuado.
A) observar si se trata de mala ortografía que afecta la articulación del lenguaje. Son niños inteligentes que cometen faltas corrientes y sintácticas, que desconocen en mayor o menor grado la estructura gramatical de la lengua
B) niños que desfiguran la lengua, que parecen no haber aún automatizado la adquisición de la ortografía.
C) cuadro disortográfico de niños con bajo nivel intelectual, concominante a retraso en la lecto-escritura.
El maestro deberá detectar el origen de las dificultades a fin de orientar correctamente al niño (y a los padres); en el caso, por ejemplo de hallar deficiencias visuales o auditivas, que por diversos motivos no hayan sido detectadas antes del ingreso a la escuela, para realizar la consulta a especialista. A veces faltas que se arrastran durante años pueden ser corregidas a tiempo y con un buen tratamiento diagnóstico.
TRATAMIENTO

El tipo de actividades que realizaremos dependerá en gran medida del tipo de dificultades orográficas que presente el/la niño, no siendo recomendable como en todos los casos un plan de trabajo estandarizado, siendo la única premisa común a tener en cuenta, la citada anteriormente en relación a la naturaleza comunicativa de la escritura.
De este modo si nos encontramos ante una disortografía de carácter viso espacial en las cuales los errores más frecuentes son de rotaciones y substituciones de letras e inversiones en el orden de éstas. El tipo de ejercicios al que tendremos que dar prioridad serán aquellos relativos a la orientación espacial y la percepción visual.
AFASIA

La afasia es un desorden del lenguaje producido por daños en un área específica del cerebro que controla la comprensión y expresión del lenguaje, y deja a una persona incapacitada para comunicarse efectivamente con los demás.
El
tipo de problema que tenga y la gravedad dependerán de la parte del cerebro que
sufrió el daño y de la magnitud del mismo:
Afasia expresiva: el
paciente sabe lo que quiere decir, pero tiene dificultad para decirlo o
escribirlo
Afasia receptiva: se
escucha la voz o puede leer un impreso, pero no le encuentra sentido a lo que
lee o escucha
Afasia anómica:
tiene dificultad para usar las palabras correctas para describir objetos, los
lugares o los eventos
Afasia global: el
paciente no puede hablar, entender lo que se le dice, leer o escribir.
¿ Como se produce la afasia ?
La aparición de la afasia es, por lo general, brusca y es la consecuencia de un accidente cerebrovascular o de un traumatismo craneano. Según su severidad, se le determina una graduación que va de cero a cinco, donde cero corresponde a un estado grave —en donde el afásico (el que padece la afasia) no puede hablar ni comprender lo que se le dice—, y cinco, a un estado en que el paciente tiene mínimos deterioros observables en el habla, pudiendo presentar dificultades subjetivas no evidentes para el interlocutor.
Pautas para la familia
La familia puede hacer las siguientes cosas para colaborar con el tratamiento del paciente:
Simplificar el lenguaje a través del uso de oraciones cortas y sin complicaciones.
Repetir el contenido de las palabras o señalar palabras claves para aclarar el significado de la oración, según sea necesario.
Mantener un tipo de conversación natural y apropiada para un adulto.
Minimizar al máximo las distracciones, como por ejemplo el ruido de una radio, siempre que sea posible.
Incluir en las conversaciones a la persona con afasia.
Preguntar y valorar la opinión de la persona con afasia, especialmente con respecto a los asuntos familiares.
Estimular cualquier tipo de comunicación, ya sea hablada, gestual, señalando o dibujando.
Evitar corregir el habla del individuo.
DISFONIA
Disfonía es el nombre que recibe todo trastorno de la voz cuando se altera la calidad de ésta en cualquier grado exc<eptuando el total, en cuyo caso se denomina afonía. Las disfonías pueden ser de varios tipos según su etiología y manifestaciones clínicas.
La voz es el sonido que, producido por la laringe a partir del aire pulmonar espirado, es luego amplificado y modificado por las cavidades de resonancia, pero también es una expresión de la persona en su globalidad.
Clasificación de las disfonías
Disfonías funcionales
Están causadas por un abuso vocal (sobreesfuerzo), por una mala técnica vocal, o por ambas causas.
1. Disfonías funcionales simples: sin complicación laríngea.
2. Disfonías funcionales complicadas: nódulos, seudoquiste seroso, edema fusiforme, edema crónico, pólipos, quiste mucoso de retención, hemorragia submucosa, úlcera aritenoidea.
3. Formas particulares de disfonías funcionales: Disfonía infantil, alteraciones de la muda vocal, disfonía del cantante (disodea), monocorditis vasomotora, voz de bandas ventriculares, disfonías psicógenas por inhibición, disfonías espasmódicas, alteraciones vocales en la patología psiquiátrica.[1]
Disfonías orgánicas
1. Patología congénita de la laringe.
2. Alteraciones laríngeas.
3. Alteraciones extralaríngeas.
4. Disfunción de origen hormonal.
5. Disfunción de origen neurológico.
6. Alteraciones de origen traumático y quirúrgico.
Causas más comunes
* Resfriado
* Laringitis aguda. Es la causa más frecuente de disfonía. Está asociada a infecciones respiratorias agudas y es autolimitada.
* Laringitis crónica. Generalmente se relaciona con uno o varios irritantes: tabaco, ambientes laborales contaminados, infecciones respiratorias repetidas, tos prolongada, uso de medicación inhalada, etc.
* Lesiones benignas de las cuerdas vocales:
o El edema de Reinke es producido por acumulo de material mucoide en el espacio de Reinke como resultado de irritación crónica e inflamación; es más frecuente en mujeres y se relaciona con el abuso de voz y el consumo de tabaco
o Los nódulos vocales suelen ser el resultado del abuso de la voz y de factores psicológicos. Otras causas que pueden tener un papel en su etiología son: infecciones, alergias y reflujo
o Los pólipos se relacionan con irritación crónica de las cuerdas vocales por tabaco o abuso de la voz o reflujo.
* Disfunciones neurológicas. Múltiples enfermedades neurológicas pueden producir disfonía por disfunción o parálisis unilateral o bilateral de las cuerdas vocales que pueden relacionarse con: enfermedades malignas, iatrogenia quirúrgica, trauma, esclerosis múltiple, parálisis pseudobulbar, enfermedad de Parkinson, etc.
* Enfermedades sistémicas. La amiloidosis laríngea, las enfermedades autoinmunes con afectación articular (artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico, Enfermedad de Sjögren) y el hipotiroidismo).
* Lesiones malignas. El cáncer de laringe se relaciona con el consumo de tabaco (mayor exposición, mayor riesgo) y con el alcoho
Tratamiento rehabilitador de la voz
Para esto se debe de conocer:
1. La etiología de la disfonía.
2. Su mecanismo de producción-patogenia.
3. Las características personales y anímicas del paciente, y sus circunstancias de salud.
Y a partir de ello, diseñar un protocolo de trabajo que será exclusivo para cada paciente, pero suficientemente elástico para introducir cambios. La reeducación vocal en una disfonía tendrá como objetivo reordenar la fisiología alterada. Ello puede hacerse:
1. Reeducando el círculo vicioso del sobreesfuerzo vocal.
2. Poniendo en marcha técnicas que ayuden a compensar los déficit orgánicos, favoreciendo una mejor dinámica vocal.
3. Informando al paciente de la naturaleza de sus dificultades vocales, ayudándole a explorar y experimentar sus posibilidades vocales reales.
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