sábado, 17 de mayo de 2014

Participación de la familia en la educación, su papel en el desarrollo de la personalidad y su participación en la educación de los alumnos con necesidades especiales.




La familia, es el lugar por excelencia donde se recibe el don de la vida como tal y se reconoce que papel tiene el niño como miembro activo de la familia. Esta fundamentalmente desempeña un papel formativo, pues los padres educan a sus hijos de acuerdo con sus propios patrones morales, los estímulos que los niños puedan recibir tendrán una influencia muy importante en la formación de hábitos, actitudes y en su conducta fuera del hogar, es en la familia donde se propicia el ambiente privado, donde el niño se manifiesta tal y como es.

Toda familia espera la llegada de un niño normal, pero cuando no ocurre así, la familia sufre cierto desconcierto, que superado este, la misma tiene que darle al niño discapacitado un sentido de seguridad, pues todo niño puede desarrollarse y crecer mejor si se le guía y estimula, por cuanto han de ser los padres los primeros educadores de hábitos, costumbres y actitudes correctas, ya que es aquí donde comienza a desarrollarse el respeto para con los semejantes y donde se crean los intereses culturales y cognoscitivos estables en los niños, de aquí deviene la máxima relación que deben tener la escuela y el hogar en cuanto a todo lo relacionado con el niño. El padre debe interesarse y preocuparse con el aprendizaje de su hijo, pues aunque la escuela instruye y forma el papel formativo fundamental tiene que realizarse en el hogar.

Toda vez que el niño alcanza la edad escolar y comienza sus estudios, la familia debe tener conciencia de que la escuela no crea los elementos primarios del mundo interior del niño, los que comienzan a formarse mediante la influencia educativa de la familia como espina dorsal de la sociedad.
La escuela es la encargada de garantizar la orientación adecuada, tanto del niño como de su familia para lograr un sistema de influencia positivas necesarias que le permitan al infante un desarrollo psíquico y emocional estable. Deviene entonces como instrumento principal la labor conjunta que debe llevar a cabo la dirección de la escuela, los maestros y la familia, de manera tal que los criterios educativos, tanto en el hogar como en la escuela marchen a la par.

Si se intenta resumir la importancia del entorno familiar, podemos decir que:

• Es el medio donde el niño recibe la primera información acerca del mundo exterior.
• Donde se establecen las primeras relaciones afectivas
• Donde el niño se introduce en un sistema de normas de vida elementales y se establecen las primeras regulaciones a la conducta.
• Donde se establecen patrones éticos y estéticos elementales.

La familia debe asumir la responsabilidad de la educación inicial del niño y continuar después apoyando afectiva, moral y materialmente el proceso educativo, ya que a esta se le atribuye funciones muy importantes, es la que insustituiblemente forma los sentimientos más elevados del hombre y la transmisión de la experiencia social.

La preparación de la familia como institución formadora y potencializadora de los hijos es sumamente necesaria, por ello hay que tener en cuenta que independientemente de que la labor educativa puede ser ejercida por varias instituciones sociales, su agente principal, es la escuela, quien cuenta con un caudal de experiencias y un personal con adecuada preparación psicológica y pedagógica para encauzar esta actividad en la cual median otros sistemas de influencias que pueden apoyarlas en su función.; de ahí que se necesite una influencia más dinámica de esta institución sobre la educación familiar. Si la escuela es capaz de dirigir correctamente su labor educativa, puede entonces llegar a convertirse realmente en el centro de influencia cultural en la comunidad donde esté enclavada.

La familia es la que influye educativamente en el niño, que puede ser de manera positiva o negativa, Es en el interior de la familia donde el niño va a recibir una serie de patrones educativos que van a ser la base de su comportamiento diario.

La familia es en sí un sistema de apoyo que ofrece a sus miembros información referente al mundo exterior e interior, transmite a los más pequeños el conocimiento de su cultura necesaria para obtener éxitos en su vida cotidiana, también aportan códigos de conductas y enseñan a sus hijos como deben comportarse en los diferentes contextos.

La familia educa en todo momento, de mejor o peor forma, consciente o inconscientemente, sistemáticamente o asistemáticamente y de como sea el comportamiento de todos estos factores, cada familia con sus particularidades propias estará cumpliendo con mayores o menores resultados su función educativa, para ella y por su puesto para la sociedad en que vive.

No se puede pues entender al niño con necesidades educativas especiales en su integridad si no se tiene en cuenta el contexto familiar de que forma parte. Intentar que un niño con estas limitaciones intelectuales pueda realizar su desarrollo lo más normal posible, supone de forma inevitable hablar de un contexto familiar saludable.
Es necesario el estudio minucioso de la problemática familiar para un mejor manejo y entendimiento de la misma; así como, la búsqueda de soluciones a los problemas que en ella se presenta.







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